Sábado, 26 de agosto de 2006

Estudios sobre la afectividad cobraron interés desde los años 70. Al respecto, Krashen, en 1982, establece una relación directa entre la afectividad y el éxito en el aprendizaje de una nueva lengua.
Este psicolingüista toma en cuenta tres variables que poseen una influencia directa en el aprendizaje. Estamos refiriéndonos a la actitud, motivación y personalidad.
Explica que existe un filtro entre nuestros órganos de percepción (ojos al leer y oídos al escuchar) y nuestro Ingenio de Adquisición de Idiomas. Lo llama el filtro afectivo, porque es un conjunto de circunstancias, angustia, falta de interés, de motivación, que, en determinados casos, bloquean la adquisición satisfactoria del código; dicho de otro modo, es como una pantalla o tamiz que impide, en determinadas circunstancias , que se pueda lograr la comprensión.
Al respecto, el aprendiente debe tener una actitud positiva que le permite una mayor permeabilidad o "input" ,debido a que si posee una actitud negativa el filtro se convierte en una barrera de información debido a que cuando hay barreras afectivas, el aprendiz tendrá un "bloqueo mental" y este no permite que los datos sean procesados en forma completa, aun cuando el aprendiz los entienda. En consecuencia para que haya una mejor recepción del input, se requiere :empatía , disponibilidad y autoconfianza.
Asimismo señala que mientras los niños son generalmente superiores en el tiempo que los adultos, en la adquisición de un segundo idioma, los adultos, por lo menos inicialmente, adquieren con mayor rapidez el idioma. Además, los niños más viejos adquieren un idioma más rápidamente que los niños más jóvenes. La explicación para este datos es que los adquirientes más viejos progresan de manera más rápida en las fases tempranas , ya que ellos logran un “input” más comprensible, mientras los adquirientes más jóvenes mejoran a la larga debido a sus más bajo filtros afectivos.
De acuerdo con lo anterior, se deduce que Krashen piensa lo contrario a la opinión generalizada: un idioma se puede aprender en edad adulta. Ningún cambio se plantea en el dispositivo de adquisición del idioma en la pubertad o a cualquier otra edad, ni el dispositivo de adquisición del idioma se degenera. Dicho de otra forma, el adulto es todavía un adquiriente del idioma igual que un niño. La hipótesis del filtro afectivo explica por qué en la “post-pubertad” los adquirientes del segundo-idioma perfeccionan su adquisición. Estos individuos han tenido la exposición suficiente para un “Input comprensivo”, y por lo tanto tienen bajo el filtro afectivo.
De esta manera, los principales elementos como la autorrealización, la empatía, el trabajo colaborativo, son de vital importancia en el proceso de aprendizaje- enseñanza al posibilitar tanto el desarrollo moral como el cognitivo de los estudiantes y por lo mismo se integran en el desarrollo de actividades que permitan dichos aspectos facilitando la adquisición, retroalimentación y refuerzo de conocimientos.
Por: Lourdes del Pilar Zúñiga Palomino | Publicaciones | Comentarios (3) | Referencias (0)
Aplicación de las TIC en el aula

Asesora educativa de instituciones privadas como estatales sobre el Diseño de Autoorganización de Centros Educativos y Diseño Curricular. Capacitadora de profesores en universidades de Lima.Profesora de Comunicación en los niveles: primaria ,secundaria y superior.
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